Pérez presentó la renuncia pero
intervino el senador Schiavo y esta mañana decidió seguir.
Martiniano Molina salió a ponerle
pecho a la crisis política que golpea a su primer mes de gestión al frente de
Quilmes. El intendente del PRO logró retener a su secretario de Gobierno, el
radical Fernando Pérez, que el viernes presentó su renuncia, la sostuvo durante
todo el fin de semana y ahora convino en repensar su situación.
El que intervino en la tormenta
fue el senador provincial Eduardo “Rulo” Schiavo, que esta mañana estuvo
reunido con Pérez, el intendente y su hermano Tomás Molina (secretario de
Hacienda) para lograr la continuidad del funcionario.
Pérez ya había estado en el ojo
de la tormenta por haber sido designado en el Ejecutivo local siendo además
diputado provincial. Dirigentes de Libres del Sur y otras organizaciones
quilmeñas se movilizaron al gobierno para exigir la renuncia del Secretario, o
al menos su dimisión a su banca en la Legislatura. Y en efecto estuvo a punto
de ocurrir, aunque no por razones éticas sino por desmanejos en el reparto del
poder.
“Se llegó a un acuerdo. Las
diferencias que había eran sobre el funcionamiento y sobre el plan de trabajo
en las diferentes áreas, pero ya se encaminó”, aseguró Schiavo . El
legislador de Quilmes también estuvo en contacto con el subsecretario de
Interior del Ministerio que conduce Rogelio Frigerio, Ricardo Giaccobe.
En tanto, el Secretario de
Seguridad, Federico Peña, renunció a la municipalidad y le están buscando
reemplazante. Hasta entonces la firma la tiene el secretario de Legal y
Técnica, Guillermo Sánchez Sterli, mano derecha de Martiniano.
Ahora, Molina deberá empezar a
poner orden a un gabinete con un raro ensamble político, con estructuras del
peronismo todavía enraizadas en varias secretarías. El área social es la más
sensible. Hay mucha gente de Capital que se supone que debería trabajar en el
territorio y no está condiciones de hacerlo, aseguran las fuentes locales.
Por lo pronto Pérez seguirá,
aunque resta ponerse de acuerdo en el plan de gobierno que llevarán adelante.
El jefe de gabinete, Ariel López (que fue secretario de cultura de Berazategui
y hasta hace muy poco militaba con Daniel Scioli), quedó desdibujado en el
manejo de la crisis y es señalado como uno de los hombres que podrían dar un
paso al costado.

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