Mientras el peronismo del
interior se fortalece e intenta mostrarse unido, en el Conurbano, los muchachos
no logran ponerse de acuerdo y las divisiones se hacen cada vez más notorias.
Por caso, en aquella unida y poderosa Tercera peronista, cada uno atiende su
juego.
El tsumani Cambiemos pegó fuerte
y se quedó con varios distritos. Y ahí empezó la hecatombe. Las elecciones de
2015 hicieron que Berisso, Brandsen, Lanús, Lobos, Magdalena, Quilmes y San
Vicente quedaran en manos Pro y radicales y las cosas no volvieron a ser igual.
Patrias, Esmeraldas, Fénix y
hasta del Interior. Todas las facciones Justicialistas conviven en lo que
otrora era la sección en la que el Frente para la victoria abrochaba sus
triunfos electorales. Todos quieren la unidad, pero parece complicado.
El primer paso importante se dio
en Cañuelas, uno de los territorios chicos de la Tercera, donde Marisa Fassi y
Gustavo Arrieta oficiaron de anfitriones en un reciente encuentro de jefes
comunales del interior. Sí, el Interior de la Tercera.
También se dio cita en el evento
el joven Hernán Y Zurieta, de Punta Indio, quien al hacer uso de la palabra
abogó por la unidad y por dejar de lado los cruces y discusiones entre las
diferentes facciones, ya que "si unos tiran, los otros también responden con
tiros".
En esta nueva y desparramada
Tercera figuran además los jefes comunales más allegados a Cristina Fernández.
Ellos son Patricio Mussi, de Berazategui; Jorge Ferraresi, de Avellaneda y
Mario Secco, de Ensenada. Se hacen llamar el Grupo Patria. Puede sumarse a
estos Julio Pereyra, de Florencio Varela.
"La gente en el territorio
está del lado de Cristina, cada vez que ella aparece la movilización es
impresionante", expresó tiempo atrás Ferraresi, dejando en claro cómo
juega y hacia a dónde apunta su voto, tanto en 2017 como en 2019.
Solo y bien lejos del
kirchnerismo se anota Alejandro Granados, de Ezeiza, quien de entrada, allá por
el mes de diciembre, aclaró que nada tiene que ver con el Frente para la
Victoria. Algunos se animan a mencionarlo muy cercano a Cambiemos, pero hasta
ahora solo se trata de versiones.
"Sepan que soy intendente
del Partido Justicialista, que soy intendente peronista y que nada tengo que
ver con el Frente para la Victoria", señalaba el ex ministro de seguridad
de Scioli, en el marco de su asunción como mandatario comunal.
¿Hay más? Claro que hay más. El
Grupo Esmeralda tiene lo suyo en la Tercera, y a la cabeza aparece el lomense
Martín Insaurralde, quien intenta ponerse a la cabeza de la renovación del
peronismo pero no logra contener las voluntades PJ del Concejo Deliberante
local: ayer rompió Julio Rivero.
Atrás del esposo de Jésica Cirio
se alinean el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares y su par de
Esteban Echeverría, Fernando Gray. El resto de los integrantes del Grupo está
en la Primera, pero no viene al caso.
Lo propio sucede con el Grupo
Fénix, más cercano a los del Interior que los Esmeralda, que por el momento
cuentan en la Tercera con una sola voluntad, quizá la más importante, la de la
matancera Verónica Magario, quien pelea porque no le dividan el distrito y por
quedarse con la titularidad de la Federación Argentina de Municipios.
Solo queda un distrito peronista,
Presidente Perón, conducido por Karina Biroulet, la esposa del diputado
provincial Aníbal Regueiro. Ella no juega demasiado, pero él sí. No está en el
Grupo Patria, pero sí en la bancada del FpV, mezclado con el camporismo, o sea
es bien K.
Doce distritos, mil peronismos.
Si bien desde todos los sectores coinciden en que esto de los grupos es
temporario y no trascendente, la poderosa Tercera peronista se muestra más
dividida que nunca. El gran objetivo es la unidad. En el medio los egos y los
lugares a repartir.

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