Decidió no extender la medida,
que caducó hoy. Así, le da otro golpe al consumo y aumenta la presión
tributaria. Importaba un gasto fiscal de 7.500 millones.
El Gobierno de Mauricio Macri le
dio hoy un doble golpe a los consumidores con una sola medida, al no prorrogar
la devolución del 5% del IVA a las compras con tarjetas de débito, que regía
desde 2001.
La medida, que importaba un gasto
fiscal que el Presupuesto para este año estimaba en 7.500 millones de pesos,
significa, además del evidente golpe al bolsillo, un aumento de la presión
impositiva sobre los consumidores.
En términos más estrictos, el uso
de las casi 40 millones de tarjetas de débito que hay emitidas en el país,
implicaba la bancarización de la economía, una aspiración del titular del Banco
Central, Federico Sturzenegger.
Distintos analistas estimaron a
lo largo del día que con la medida, el Gobierno busca morigerar el impacto del
nuevo esquema de Ganancias, aunque el perjuicio caería sobre los mismos
trabajadores y sobre el consumo, que ya acumula una caída de 7 puntos en los
últimos 12 meses.

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