El bloque kirchnerista en la Cámara de Diputados bonaerense
volvió a quedar al borde de la ruptura. La decisión del oficialismo de apurar
la Emergencia en Infraestructura para esta misma semana obligó al peronismo a
resolver de inmediato su crisis interna.
Los diputados intentarán reunir mañana a la mesa de
coordinación conformada para resolver una nueva jefatura del bloque. Sin
embargo, esta tarde había pesimismo en algunos sectores de la bancada y
aseguraban que la ruptura era inminente. “Esto se está dilatando mucho y cada
vez es más difícil mantenernos unidos. Un interbloque asoma como una salida”,
dijo a LPO un diputado que disputa la conducción al camporista José Ottavis.
Desde la crisis en la que entró el bloque debido a las
diferentes posturas en torno al endeudamiento solicitado por María Eugenia
Vidal dentro del proyecto del presupuesto 2016, la bancada kirchnerista sigue
abriendo sectores internos. Por un lado, La Cámpora intentando sostener a
Ottavis al frente del bloque. Por otro, un sector de legisladores con llegada a
los intendentes representados por Walter Abarca, cuya figura cobra fuerza para
suceder al camporista. Pero, además, Fernando ‘Chino’ Navarro como figura de un
sub-bloque de tres diputados referentes del Movimiento Evita. Y, por último, el
ex presidente de la Cámara Baja, Horacio González, representando a otros tres
diputados.
Una cosa es irrefutable: Ottavis ya no será el jefe del
bloque. No existe discusión en torno a ese punto. La semana pasada Abarca no
dudó en cuestionar en público a Ottavis y aseguró que el error del camporista
fue “no poder conducir la totalidad del bloque y tomar decisiones en función de
las minorías”.
“En la votación del Presupuesto hubo una mayoría que
acompañó, que se tomó junto a senadores e intendentes, y hubo una minoría que
no acompañó”, sostuvo Abarca, al tiempo que aseguró que “no fue Máximo Kirchner
quien le dijo que no vote el Presupuesto”.
Pero resuelto que el novio de Victoria Xipolitakis no
seguirá al frente de la bancada, el problema ahora pasa por encontrar una
figura que represente a todos los sectores. La conformación de una mesa de
conducción era una salida para avanzar en un funcionamiento interno sin llegar
a romper el bloque. El camporismo pondría allí dos diputados y el sector de
Abarca otros dos. En tanto, el Movimiento Evita que tiene tres legisladores
pondría un diputado y lo mismo haría el sector que lidera Horacio González, que
representa a tres legisladores (el propio González, Hernán Doval y Graciela
Rego).
El peor escenario para el peronismo es romper el bloque, la
idea de la mesa era evitar esa ruptura. Sin embargo, hoy el quiebre parece
inevitable. “No veo voluntad en todos los sectores para que la mesa se reúna
antes de la sesión del miércoles”, dicen desde el sector de Abarca.
Desde allí aseguran que pensar en unidad es cada vez más
difícil dentro de un espacio donde cada vez asoman diferencias más profundas.
En ese sentido, sostienen que posturas como las del intendente de Avellaneda,
Jorge Ferraresi, asegurando que el kirchenrismo avanzará con una lista propia
para conducir el Partido Justicialista nacional no aportan a la unidad o la
armonía del bloque.
En rigor, aunque desde esas filas hablen de la posibilidad
de crear un interbloque, se sabe que esa figura no existe como tal en la
Legislatura bonaerense. De avanzar en ese sentido, será -al igual que funciona
en el Senado- dos bancadas diferentes unidas, en el mejor de los casos, por
posturas afines e informales.

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