Con vientos santiagueños, durante
tres días, vecinos del distrito, de comunas vecinas y de otras provincias
celebraron la Fiesta Grande del Señor de los Milagros de Mailín que se lleva
adelante todos los años en el mes de septiembre en Florencio Varela. Este
domingo culminaron las festividades que se realizaron en la plaza -que lleva el
nombre del venerado- del barrio Santo Tomás, ante la presencia de cientos de
fieles “mailineros”.
Encabezada por los bomberos
voluntarios, arribó la procesión para dar inicio a la misa de apertura. Con
pañuelos blandiendo al ritmo de la chacarera y palmas, comenzó la misa para los
feligreses.
La misa presidida por el padre
Lucio, asesor espiritual de la comunidad de Nuestra Señora de Guadalupe, quebró
la dinámica de las ceremonias más tradicionales para recoger los ritmos y
bailes más nobles del norte argentino. “Vamos a poner en lo alto a la cruz, en
el templete”, para que los fieles se puedan acercar, “veneramos la cruz como
signo de vida”, explicó el cura.
Cabe aclarar que esta festividad
tiene la particularidad de enmarcarse en los “cuarenta años de la Diócesis de
Quilmes y cuatro décadas del inicio del servicio pastoral de un gran hombre en
Argentina, por su compromiso y defensa de los derechos humanos y de los pobres,
como lo fue Jorge Novak”, reflexionó el padre Lucio.
Como parte de la ceremonia, dos
integrantes del Instituto de Expresiones Populares realizaron dos muestras de
baile, acompañados por el resonar de los bombos del Círculo Santiagueño,
quienes fueron bendecidos por el padre Lucio.
Liliana, percusionista de la
Entidad Círculo Santiagueño, junto a sus compañeros, golpeaban sus bombos ante
algunos vecinos que bailaban chacarera. “Fuimos invitados por la iglesia y
vinimos a acompañar porque tenemos que mancomunarnos como co-provincianos”,
comenzó a explicar.
“Nos sumamos unos con otros y
cantamos lo que significa nuestro Santiago querido”, expresó, al tiempo que
sostenía su bombo leguero y sus palillos para continuar musicalizando la
jornada. Finalmente, invitó a todos a animarse a practicar instrumentos
tradicionales para continuar difundiendo lo “que es nuestra música ancestral”.
Tras finalizar la misa,
comenzaron los shows musicales con el ballet Huayra Sinchi, en el escenario
apostado en una de los laterales de la plaza, en donde también estuvieron Los
Sacheritos, el Dúo Heredero, entre otros artistas locales.
A su vez, los stands de comidas
típicas y las mesas, no tardaron en llenarse y vecinos probaban las típicas empanadas que respetaban la
mítica receta santiagueña; aunque también se pudieron degustar otras delicias
nacionales.
Los fieles continuaban llegando a
una fiesta que generalmente se extiende hasta la noche. Del barrio Gutiérrez
del partido de Berazategui, arribó una vecina con la imagen de la cruz de
Jesús, “soy muy devota del señor de Mailín. Hoy vine a agradecerle y a
pedirle”, explicó.
Por su parte, otro vecino comentó
emocionado respecto de esta celebración que “para mi significa mucho”. Durante
18 años consecutivos “yo me voy siempre a Santiago, ya que nosotros somos muy
devotos. No tengan dudas que el Señor es milagroso y cumple todo”.
La imagen del Señor de los
Milagros fue ubicada en el templete donde se realizó la misa para que los
peregrinos y fieles puedan acercarse a rezarle. En horas de la tarde, se la
trasladó alrededor de la plaza hasta el horario de la misa de cierre.

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