El intendente de San Isidro,
Gustavo Posse, vuelve a ser el centro de la escena política. Lo acusan de
"no" tener una política contra las adicciones, en medio de la
incesante crisis que se vive en el país.
El intendente de San Isidro,
Gustavo Posse, vuelve a ser el centro de la escena política al haber ingresado
en la polémica por sus escasos esfuerzos por combatir las adicciones. Aseguran
que luego de 17 años de gestión “los centros de rehabilitación municipal son
inexistentes”.
La noticia surgió en las últimas
horas luego de que el Concejo Deliberante, espacio en el que el possismo
mantiene una buena porción de
legisladores, no se pudiera sancionar una ordenanza para crear una dirección de
Prevención y Tratamiento de las adicciones.
Según el autor del proyecto, el
concejal del bloque Consenso por San Isidro Federico Gelay remarcó a Zona Norte
Diario que los centros de rehabilitación son “inexistentes” y que “el possismo
se negó a avanzar con el tratamiento” del proyecto que preveía construir el
primer lugar para tratar adicciones.
En este sentido, el edil remarcó
que el Posse, al igual que otros funcionarios públicos “deben tener la decisión
de asignar la partida presupuestaria para que los sectores vulnerables y medios
puedan acceder a un tratamiento porque es una obligación del Estado”. “Hoy
quien no cuenta con 10 0 15 mil pesos mensuales no puede acceder a ellos”, se
lamentó Gelay.
La decisión del histórico
caudillo de la zona norte del Conurbano se da en medio de una crisis sobre esta
problemática. De hecho, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la
Universidad Católica Argentina dijo en su segundo informe del Barómetro del
Narcotráfico y las Adicciones que hay un “crecimiento exponencial” en la venta
de drogas de los barrios.

No hay comentarios:
Publicar un comentario