Es el primer santo nacido y
fallecido en el país, y Varela vivió con alegría y mucha emoción la histórica
jornada. Fue proclamada por un Papa también argentino, y para los varelenses
cobra un valor especial porque pensar en Brochero es pensar en el Padre Gino
Gardenal, adorado sacerdote y ferviente seguidor del "cura Gaucho",
que supo sembrar entre los suyos esa misma devoción.
Por eso, la casa de retiros
espirituales que lleva su nombre en Bosques, fue el lugar elegido para la
vigilia de la canonización en Roma. Allí, gran cantidad de fieles esperaron
desde la noche del sábado, reunidos para mirar en pantalla gigante el momento
donde era proclamado Santo, mientras elevaban oraciones y cantos a su imagen,
decorada en un santuario con flores, rosarios y una gran bandera Argentina, al
lado de la Virgen.
Números artísticos, pinturas,
baile, charlas, mates, risas y también lágrimas de emoción, fueron los
condimentos de una madrugada diferente, empapada de fe.
“Yo aparecí acá a los 17 años
traído de la mano de Gino. Para mí fue todo. Fue a prender a compartir con el
otro la común unión. Hoy tengo 53 y esto representa muchísimo. Gino fue un
visionario. En ese momento nadie, por lo menos acá de la zona conocía lo que
era Cura Brochero, menos imaginamos que podía ser Santo, aunque para nosotros
él pasó a ser Santo hace mucho tiempo. Ojalá algún día podamos estar celebrando
acá la santidad de Gino”, reflexionó Juan Rolleri, uno de los vecinos que desde
anoche aguardaba la canonización en el predio ubicado en Trenque Lauquen 2551,
donde en Florencio Varela se venera a Brochero.
Por su parte, Nélida Ruiz
sintetizó lo que significaba para ella el nuevo Santo con apenas dos palabras:
“Mucho amor”. Al igual que Juan, ella también rememoró los recuerdos de Gino y
cómo pregonó el rezo y fidelidad a Brochero. “Hoy hay muchas emociones
encontradas en este lugar. Seguramente Gino está acompañándonos, porque
evangelizó con el Cura Brochero. Estoy feliz”, destacó.
Otro de los varelenses que se dio
cita en la casa de Bosques fue Benito Enriquez, quien ve como “una nueva forma
de vida” la fe en un hombre que empujó el progreso comunitario en Córdoba, que
murió ciego y con lepra, enfermedad que había contraído visitando enfermos.
Llegado desde Corrientes, Benito había sufrido el desarraigo de su tierra, y
encontró en la sede religiosa varelense un sitio donde contagiarse de buenos
valores. Porque según dice para él “Gino fue como su propio padre”.
“Estamos muy contentos. Por eso
estamos celebrando en esta vigilia para preparar el corazón. Estamos felices y
a la vez un poco nostálgicos por tanta gente que ha pasado como el Padre Gino,
el Padre Obispo Novak, y tantos laicos que han trabajado. Hemos soñado mucho
con este día”, contó el Padre Lucio.
Por último, Valeria Kreick,
Directora de Culto del Municipio, resumió que “la comuna siempre apoya esta
clase de eventos, sobre todo en comunidades como esta, donde se trabaja de
cerca con la gente del lugar, de manera gratuita, brindando contención desde
hace muchos años.
Contribuyendo a lo que fue una
auténtica fiesta popular y religiosa, el Municipio dispuso en el lugar una
pantalla gigante para seguir de cerca la ceremonia desde el Vaticano, además de
números artísticos y música típica para animar la vigilia. También se hizo
presente personal de Defensa Civil, Seguridad y una ambulancia para seguridad
del evento.

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