Aplazados. Así podría definirse a
Martiniano Molina (Quilmes), Julio Pereyra (Varela), Martín Insaurralde
(Lomas), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Mario Ishii (José C. Paz), Walter Festa
(Moreno), Gustavo Posse (San Isidro) y Jaime Méndez (San Martín), ocho caciques
del conurbano que atraviesan serios problemas en sus distritos según el
Indicador de Gestión Municipal del Gran Buenos Aires, que realiza la consultora
Analogías.
Un estimador de la percepción
ciudadana sobre las gestiones municipales, que releva la opinión de los vecinos
sobre siete áreas de gestión testeo en estos distritos: recolección de
residuos, alumbrado público, seguridad pública, mantenimiento de calles y
veredas, atención de la salud en efectores municipales, mantenimiento de
parques, espacios verdes e infraestructura municipal y atención al vecino en
oficinas del municipio.
Según coinciden los vecinos de
los mencionados municipios, el principal déficit lo tienen en materia de
seguridad y mantenimiento de calles y veredas. Cabe destacar que el estudio
promedia las respuestas obtenidas por parte de los entrevistados en cada
partido y las sintetiza en indicadores que adquieren un valor continuo de 1
(peor calidad del servicio) a 5 (mejor calidad del servicio).
LOS MÁS CUESTIONADOS
De los ocho mencionados, hay dos
municipios que muestran los resultados más negativos y de baja perspectiva
positiva a futuro. Son Quilmes y Florencio Varela, los cuales exhiben
resultados negativos en casi todas las áreas de gestión relevadas. Así, más
allá de los rubros detallados con anterioridad (Seguridad y Vía Pública),
Quilmes, tiene una deuda pendiente en atención de salud municipal (2,39).
Consultados por sus expectativas a futuro, los quilmeños se muestran
escépticos: sólo el 49% imagina que el Municipio estará mejor en un año o dos y
casi un 38%, al contrario, cree que empeorará la situación general.
Algo similar, ocurre en Florencio
Varela: el alumbrado público (2,11) del distrito recibe la peor calificación de
todo el GBA; situación que se repite para el caso de la salud (2,09). En varios
años de gestión Julio Pereyra no ha sabido resolver el problema de conseguir
buenos ejecutivos públicos e incluso, trayéndolos de otros distritos.
Para peor, los encuestados
varelenses se muestran desmotivados y desconfiados de que la situación de su
distrito vaya a experimentar mejoras: un 67,6% manifiesta tener una imagen
negativa del intendente Julio Pereyra y apenas un 25% cree que el estado general
del municipio mejorará en los próximos dos años, contra más de dos tercios de
los encuestados que creen que será peor. Los temas instalados en la comunidad que
empeoran la imagen pública son la corrupción y el enriquecimiento de los
funcionarios y amigos del poder del intendente Pereyra desde hace más de 24 años.

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