El Gobierno emitió a través de
Cancillería un mensaje de respaldo institucional tras la suspensión de Dilma
Rousseff. A la par, Daniel Scioli expresó en las redes sociales su
“indignación”.
La suspensión de la presidenta de
Brasil, Dilma Rousseff, en un turbio proceso que puede desembocar en su juicio
político y posterior destitución, generó reacciones diametralmente opuestas
entre Mauricio Macri y Daniel Scioli, que sentaron postura respecto del hecho.
Macri, a través de la
Cancillería, se apuró a respaldar el proceso que enmarcó en “institucionalidad”
del vecino país. “Ante los sucesos registrados en Brasil, el gobierno argentino
manifiesta que respeta el proceso institucional que se está desarrollando y
confía en que el desenlace de la situación consolide la solidez de la
democracia brasileña”, escribió el ministerio de Relaciones Exteriores.
En un plano diametralmente
opuesto, Daniel Scioli mostró su “indignación” a través de las redes sociales.
En un contundente mensaje, se reivindicó como “un fiel defensor de la
gobernabilidad e institucionalidad, sea del partido que sea”, por lo cual,
dijo, observa “con indignación como una operación política suspende a Dilma
Rousseff, una presidenta electa democráticamente con mandato popular, forzando
un juicio político”.
Para Scioli, el proceso ejecutado
por el Poder Legislativo brasileño está “violentando la constitución y atacando
un proyecto político, económico y social representado por el PT nacido de un
gran estadista como Lula”, lo cual calificó lisa y llanamente como “una
injusticia”.

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